Ayer venía una noticia en el periódico acerca de un nuevo avance científico, en EEUU (que por mal que les caigan a algunos los americanos, hay que reconocer que en avances científicos se llevan la palma). Se trataba de un nuevo material con el que podría llegar a fabricarse una "capa invisible" como la de Harry Potter.Puestos a soñar, trataba de imaginar qué haría yo si una capa de estas cayera en mis manos. He llegado a la conclusión de que después de un par de paseos con la capa puesta, acabaría perdida en un rincón de mi armario (la capa, no yo..).
Creo que me adentraría en un convento de clausura, aprovechando cualquier descuido de la hermana portera, para tratar de descubrir la razón de la felicidad que transmiten, estando aparentemente encerradas y privadas de caprichos. Siempre me ha llamado la atención, entre otras cosas porque es un mundo completamente distinto al que vivimos los demás, a pocos metros de nuestras casas.
También me colaría en una clase de parvulitos. Me pasaría la mañana sentada en un rincón, viendo como juegan con la plastilina.
Y no sé que más haría con la capa. Tal vez haría alguna visita a algún viejo amigo, para ver como le va la vida, e irme sin dejar huella.
De todos modos el descubrimiento es sólo un primer paso, y muy limitado. Y gracias a Dios, porque para un par de paseos de mero "cotilleo", no sé si me merecería la pena arriesgarme a estar rodeada de otras personas camufladas bajo esta capa...

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